La Norma ISO 45003 y la gestión de riesgos psicosociales

La Norma ISO 45003 y la gestión de riesgos psicosociales
El Colegio de Psicología de Navarra acogió hace unas semanas un monográfico sobre la Norma ISO 45003 y la gestión de riesgos psicosociales, impartido por Belén Hernández, directora de Recursos Humanos de AN Sociedad Cooperativa. Esta sesión forma parte de la actividad del Grupo de Bienestar Psicológico en las Organizaciones, que cumple ya dos años de trayectoria en la institución, y sirvió de contexto para la entrevista que presentamos a continuación. Una charla entre Esteban Solano, director del Grupo de Bienestar Psicológico en las Organizaciones del Colegio de Psicología de Navarra, y la propia Belén Hernández.
- Para comenzar, ¿por qué desde el Colegio nos hemos planteado realizar un monográfico sobre este tema?
- Principalmente porque queremos aportar valor real a los colegiados. Vimos que esta norma es una referencia contrastada y de creciente prestigio; de hecho, usando el propio lenguaje de la ISO, diríamos que goza de "reconocido prestigio". La norma ofrece un marco de trabajo y unas referencias claras. Exponerla es una gran oportunidad tanto para los psicólogos organizacionales como para los clínicos, para que comprendan que esto se puede trabajar sistemáticamente dentro de una empresa. Además, cualquier norma de este estilo involucra a las "partes interesadas". Esto va más allá de la propia organización: incluye a la sociedad, al sistema asistencial, sindicatos y gobiernos. A un psicólogo clínico le interesa saber que, si una organización cuenta con esta ISO, debería preguntarse cómo colaborar con otros agentes para mejorar la salud de las personas.
- Para quienes no están familiarizados, ¿podrías explicarnos de forma sencilla en qué consiste esta nueva norma ISO?
- La norma parte de una base sólida: no es algo aislado para la prevención, sino una herramienta para ordenar cualquier aspecto de una organización. Bebe de referencias anteriores (como las OHSAS) y su estructura es de gran ayuda. Solo con leer la primera página del índice, ya tienes un guion de trabajo que ordena el proceso de forma lógica. Primero analizas el contexto y las partes interesadas para ver dónde estamos y qué nos afecta. Luego, similar a un plan de gestión o de economía doméstica, defines las responsabilidades y quién hace qué. A continuación pasas al liderazgo, para dar pautas y formar a los responsables, y sigues con la parte operativa y de medición, definiendo qué hacemos y qué indicadores controlamos. Finalmente, la norma te pide una revisión formal para evaluar si estamos cumpliendo los objetivos iniciales. En definitiva, sigue la filosofía del ciclo PDCA (Planificar, Hacer, Verificar y Actuar) de una manera muy concreta y sencilla.
- Centrándonos en la ISO específica sobre riesgos psicosociales, ¿qué destacarías?
- La norma general de prevención tiene una extensión específica, la ISO 45003. Lo que más destacaría es la gran cantidad de ejemplos concretos que ofrece. A diferencia de otras normas que son más abstractas, esta te permite contrastar punto por punto —desde la reflexión inicial hasta el liderazgo— si estás cumpliendo o no. Es muy práctica.
- Desde tu experiencia, ¿qué relación existe entre la cultura empresarial y el bienestar psicológico?
- La clave es la coherencia. El plan debe alinearse con la cultura existente. Si una organización es muy centralizada y le funciona bien, la gestión psicosocial debe seguir ese esquema para evitar incertidumbre o rechazo. Mi recomendación personal es descentralizar todo lo que sea "sentido común", que es la gran mayoría de la gestión diaria, y centralizar los aspectos técnicos. Una evaluación con un método específico requiere a alguien formado y preparado; eso debe hacerlo el especialista. Pero, a partir de ahí, cuantos más estemos involucrados, mejor, siempre que la cultura de la empresa lo permita.
- Mencionas la preparación técnica. ¿Cuál es el rol diferencial del psicólogo en este escenario frente a otros perfiles?
- El psicólogo debe tener el mismo rango y entidad que el técnico de seguridad. No puede ser una figura cuya opinión sea cuestionable; debe ser una autoridad técnica. Los riesgos psicosociales no son solo "emocionales"; afectan a la salud física, mental y emocional. Por ejemplo, una mala definición de tareas puede derivar en insomnio o problemas gástricos. A menudo, el trabajador no asocia estos síntomas con el trabajo, o solo lo hace cuando existe una preocupación explícita. El psicólogo organizacional, al igual que el experto en seguridad, es quien tiene la capacidad de identificar estas conexiones sin sesgos negativos. Entiende el impacto real en la salud y ayuda a eliminar tabúes, influyendo directamente en la cultura de la organización.
- Planteaste la idea de que los estudiantes del Grado de Psicología (mención organizacional) deberían poder acceder directamente al título de Técnico de Prevención. ¿Por qué lo ves necesario?
- Porque salen con un cuerpo de conocimiento suficiente. Al igual que un ingeniero industrial sale cualificado para firmar proyectos, el psicólogo tiene la base para gestionar estos riesgos. Si en la Formación Profesional ya se otorga el título de Nivel Básico porque los contenidos están contrastados con la Ley de Prevención, es de cajón que ocurra lo mismo con el Grado de Psicología. A veces, el Máster de Prevención genérico obliga al psicólogo a estudiar seguridad industrial o higiene (ruido), áreas que raramente aplicará. Lo lógico sería adaptar y convalidar la formación que ya traen de base.
- Basándote en tu experiencia, ¿qué pasos recomendarías a las empresas u organizaciones que quieran empezar a trabajar en esto?
- Lo primero sería buscar una formación introductoria para familiarizarse con la norma, ya que ahora existe oferta formativa al respecto. A continuación, recomendaría cogerse la primera página de la ISO para realizar un autodiagnóstico: revisar qué puntos del guion ya se están trabajando, aunque sea de manera informal o bajo el paraguas de seguridad, para ver cuán lejos o cerca estamos. A partir de ahí, la clave es planificarlo a largo plazo, quizás a dos o tres años si no se tiene experiencia previa. Yo seguiría el guion de la norma: dedicar el primer periodo a la reflexión y el contexto; un segundo momento para trabajar el liderazgo y la formación; y finalmente abordar la operativa, los indicadores y la revisión.
- Para cerrar, ¿alguna reflexión final?
- Hay que hacerlo. Ya sea con la ISO o con otro método, hay que tratar los riesgos psicosociales con la misma dignidad, seriedad y rigor técnico que cualquier otro riesgo laboral. Puede parecer extraño empezar a hablar de salud mental en la empresa, pero en realidad estamos hablando de por qué una persona no duerme, está ansiosa o preocupada. Es de lo que hablamos todos al tomar un café. Debemos quitarle el tabú y llevar esas conversaciones a la estructura de la organización para mejorar los puestos de trabajo.